Los "cables" que forman nuestras relaciones sociales y sentimentales no siempre conectan como debieran. A veces nos encontramos rodead@s de chispas saltando a lo loco por los cortocircuitos que producen esos cables que se sueltan, los que no enganchan o los que simplemente, se funden.
La mayoría hemos pasado por estas situaciones que generan distintos tipos de energía a nuestro alrededor afectando a nuestro día a día en distinta medida.
Yo he pasado por todas: me he enamorado sin ser correspondida y casi me cuesta la salud mental (me la costó un poco, de hecho). Me he empeñado en la amistad de alguien a quien no interesaba lo más mínimo la mía. He querido a quien no se lo merecía. ¿Energía malgastada? No lo creo, siempre se aprende algo de todo.
También he estado en el otro lado, se han enamorado de mí sin que yo sintiese del mismo modo, han buscado mi amistad mientras yo carecía de todo interés en mantener relación alguna con esa persona y me han rayado hasta la obsesión fantasmas del pasado empeñados en causar interferencias. Y supongo que eso es sólo de lo que soy consciente, habrá más, sin duda.
Parece una chorrada pero me maravilla lo difícil que es llegar a ser tan importante para alguien como ese alguien lo es para ti. Es la eterna cuestión del "en toda relación, siempre hay alguien que ama más". Pero es que se da tanto en las amistades como en las parejas y creo que me he acostumbrado tanto a ello, que cuando quiero mucho a alguien, nunca, nunca me acabo de creer que esa persona me quiere a mí.
Uff, cómo empiezo el otoño jaja
Pd: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Esperanza ha dimitido!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



